Distintas
caras de
la Violencia

En la ley Maria da Penha están tipificadas la violencia física y psicológica, así como la violencia moral, sexual y patrimonial. Esas formas de agresión son complejas, perversas, no ocurren aislada las unas de las otras y tienen graves consecuencias para la mujer. Cualquiera de ellas constituye un acto de violación de los derechos humanos y debe ser denunciada.

Se me vacía los ojos y me condena a la-oscuridad eterna... – que yo, más que nunca, de los limos del alma, me levantaré lúcida, dando bramidos contra todo: ¡Basta! ¡Basta! ¡Basta!

Noémia de Sousa,
poeta

1.Violencia

Física

Entendida como cualquier conducta que ofenda
la integridad o salud corporal de la mujer.
  • Apaleamiento
  • Tirar objetos, sacudir y apretar los brazos
  • Estrangulamiento o sofocación
  • Lesiones con objetos cortantes o perforantes
  • Heridas causadas por quemaduras o armas de fuego
  • Tortura
  • Amenazas
  • Persecución contumaz
  • Coacción
  • Humillación
  • Manipulación
  • Aislamiento (prohibir de salir de casa, de estudiar y viajar o hablar con amigos y parientes)
  • Vigilancia constante
  • Insultos
  • Chantaje
  • Explotación
  • Limitación del derecho de ir y venir
  • Ridiculización
  • Impedirle la libertad de creencia

2.Violencia

Psicológica

Se trata de
qualquer cualquier conducta que
cause daño emocional
y disminución
de la autoestima;
perjudique y perturbe
el pleno desarrollo
de la mujer,
o tenga el propósito de degradar
o controlar sus acciones,
comportamientos,
creencias y decisiones.

3.Violencia

Sexual

Se trata de cualquier conducta que coaccione a presenciar, a mantener o a participar
en relación sexual
no deseada mediante
intimidación, amenaza,
coacción o uso de la fuerza.
  • Estupro
  • Obligar a la mujer a realizar actos sexuales que le causan incomodidad o repulsa (fetiches)
  • Impedir el uso de métodos contraceptivos o forzar la mujer a abortar
  • Forzar matrimonio, gravidez o prostitución por medio de coacción, chantaje, soborno o manipulación
  • Limitar o anular el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer
  • Hurto, extorsión o daño
  • Controlar el dinero
  • Dejar de pagar pensión alimenticia
  • Destrucción de documentos personales
  • Estelionato
  • Privar de bienes, valores o recursos económicos
  • Causar daños intencionadamente a objetos de la mujer o de personas a quienes ame

4.Violencia

Patrimonial

Entendida como cualquier conducta que configure retención o sustracción, destrucción parcial
o total de sus objetos,
instrumentos de trabajo,
documentos personales,
bienes, valores y derechos
o recursos económicos,
incluyendo los destinados
a satisfacer
ssus necesidades.

5.Violencia

Moral

Es cualquier conducta que configure calumnia, difamación o injuria.
  • Intentar tachar la reputación de la mujer
  • Emitir juicios morales sobre la conducta
  • Hacer críticas mentirosas
  • Exponer la vida íntima
  • Distorsionar y omitir hechos para causarle a la mujer duda sobre su memoria y sanidad mental
  • Rebajar a la mujer por medio de insultos que se dirigen a su índole
  • Desvalorizar a la víctima por su modo de vestirse
Cultura de la violencia y discriminación

Ya sea en la esfera pública o privada, los abusos contra la mujer suceden de muchas maneras. Frases como “Lápiz labial rojo es cosa de puta”; “Una mujer honrada no bebe”; “Si ha usado esta falda en la calle es porque lo está pidiendo”; “Mujer que tiene sexo en la primera cita no sirve para casar”; “Lugar de mujeres en la cocina”; “No a todas las mujeres les gusta ser golpeadas, solo a las normales”, entre tantas otras, componen el panorama cultural de una sociedad patriarcal que legitima, promueve y se calla ante la violencia contra la mujer.

Cambiar esa mentalidad y combatir los estereotipos de género es una manera de de enfrentar y no tolerar más ese tipo de agresión. #EsHoraDeDetener la Violencia..

“Conocía también una violencia practicada de manera casi invisible, que es el prejuicio contra las mujeres, falta de respeto que da paso a actos más severos y graves contra nosotras. A pesar de nuestras conquistas, incluso no teniendo las mejores oportunidades, aún suelen decir que somos inferiores, y esto sigue traspareciendo en comentarios públicos, chistes, letras de músicas, películas o piezas de publicidad. Dicen que somos malas conductoras de coche, que nos gusta ser agredidas, que debemos restringirnos a la cocina, a la cama o a las sombras.”

Maria da Penha
Parte del libro Sobreviví... puedo contarlo